La intervención arquitectónica está encaminada a potenciar las cualidades organizativas del espacio urbano, ambientales y paisajísticas pero también a reforzar su funcionalidad y su significado urbano y de equipamiento comunitario, eliminando los puntos muertos y teniendo como premisa principal la elección de materiales que obedece a criterios de sostenibilidad.
Para ello se propone una cubrición parcial de la plaza mediante unos ligeros pórticos de gran luz que se giran entre sí, redirigiendo los flujos en el interior de la plaza y actuando como grandes puertas de entrada a la misma y permitiendo a la vez una gran flexibilidad en su uso.
En la zona este de la plaza, se dejará un área ajardinada junto al río Urtsuarán como zona de descanso y reposo y con el objeto de poner en valor su cauce e integrarlo paisajística y funcionalmente a la plaza. Esta área se caracteriza por su arbolado en contraste con la superficie más dura del resto de la plaza y que pretende dialogar con el paisaje más natural que supone la existencia del cauce del río Urtsuarán.
Desde el estudio de arquitectura se ha querido resaltar el carácter urbano de la plaza con la pavimentación de la misma con baldosa de piedra arenisca (a excepción de las zonas ajardinadas). Asimismo, se pretende garantizar el uso flexible de la plaza y la adaptación de ésta y de la nueva cubierta a cada uno de los eventos que se celebran en Idiazabal a lo largo del año. Esta flexibilidad queda garantizada por la propia disposición de la cubierta en su relación con la plaza.
Respecto al mobiliario urbano, se dispondrá en las zonas ajardinadas pues éstas se conciben como lugar de reposo, dejando el resto de la plaza libre para aumentar la flexibilidad en cuanto a su uso se refiere. Es más, la iluminación se integra en la estructura de pórticos (a lo largo de los pilares y vigas) evitando la disposición de farolas por la plaza. Se concibe esta iluminación como un elemento básico en el diseño de la plaza de manera tal que se permitan distintos tipos de iluminación en función de los momentos del día y del año e incluso en función de las actividades que se vayan a desarrollar en la plaza: iluminación cálida y de ambiente desde la base de los pilares en horas nocturnas, iluminación más intensa en toda la longitud de las pórticos (incluso con ambientación cromática) durante la celebración de eventos especiales, etc.
El diseño de la cubierta y la elección de materiales siguen criterios de sostenibilidad en tres niveles: económico, social y medioambiental.
– Sostenibilidad económica basada en la búsqueda de una solución económicamente viable y contenida y con unos costes de mantenimiento reducidos.
– Sostenibilidad social basada en el empleo de recursos de la zona promoviendo la empleabilidad de la gente local.
– Sostenibilidad medio ambiental basado en la compatibilidad de la actividad y la preservación del ecosistema mediante el empleo de materiales reciclados, naturales o que produzcan bajas emisiones de CO2 en su fabricación.