Compartiendo edificio con los apartamentos Be10, el Alakrana Experience pretende cambiar el foco y mostrar de manera elegante y creativa la imagen que tenemos de la mar, mediante la socialización y organización de eventos lúdicos y formativos con la firme intención de preservar en el tiempo la historia, el recetario y las artes de pesca tradicionales, así como la evolución de los primeros barcos atuneros hasta nuestros días, todo ello bajo una atmósfera museística. En definitiva, una simbiosis de lo gastronómico, lo tecnológico y lo social bajo el concepto “act local, think global”, como empresa enraizada en Bermeo y su comarca, pero con una proyección internacional.
El restaurante, además de su nombre, toma como referencia para su diseño al Atún Alakrana de Aleta Amarilla (Yellowfin). Un pez cuya área dorsal es de color azul oscuro metálico o verdoso. Este tono se va desvaneciendo hacia los lados mediante una sutil franja dorada que recorre todo el costado, terminando en un vientre blanco plateado. La segunda aleta dorsal, así como las pínulas presentan un color amarillo vibrante. Estos tonos han servido como inspiración para la reforma del restaurante, generando un escenario armónico y visualmente relajado. Asimismo, se han mantenido y llevado a valor las texturas originales del edificio, además de implementar nuevas y patrones orgánicos en alusión al mundo marino creando una atmósfera suave y acogedora cuyos matices se verán enriquecidos por los claroscuros generados por los diferentes sistemas de iluminación.
El restaurante Alakrana pretende ser una experiencia inmersiva, el cual te transporte a estar en la sala de máquinas de un barco. El Tataki Corner se considera la zona más singular de la zona de restauración. Este espacio se trata de un mostrador de configuración “barra alta” donde los comensales pueden observar la cocina, haciéndoles partícipe de lo que ocurre en la sala de máquinas (cocinas) mediante el contacto visual directo o emisión de video en tiempo real de las elaboraciones en la pantalla digital.
Para la zona del bar, el principal objetivo que se ha buscado ha sido el de conseguir el ambiente de típica taberna en Euskadi. Un lugar donde poder beber, comer un pintxo, tomar un café, etc. Así como interactuar con amigos, vecinos y visitantes.
El diseño de la zona reservada del comedor sigue el concepto de “cápsula subacuática” o “ecosistema submarino”, utilizando mobiliario, decoración y luces de estilo náutico y marino evocando a la mar.