Wooden Made es un edificio con viviendas pasantes, lo que permite aprovechar al máximo la edificabilidad reduciendo los núcleos de comunicación vertical mediante un pasillo distribuidor abierto al exterior. Se apuesta por esta opción que dota a las viviendas de ventilación cruzada y doble orientación, además de iluminación natural tanto a los núcleos de comunicación vertical como a los distribuidores horizontales, características que benefician el factor bioclimático del edificio.
Sus fachadas se encuentran enfrentadas, lo que genera un efecto de succión que potencia la ventilación cruzada y permite la entrada de luz natural. Las galerías de acceso funcionan como invernaderos: captan radiación solar para calefacción en invierno y proporcionan sombra en verano, evitando el sobrecalentamiento.
La estructura combina hormigón armado en planta baja y paneles de madera contra-laminada en los niveles superiores. Se ha decantado por la madera ya que tratada adecuadamente, ofrece estabilidad estructural, durabilidad y aislamiento térmico y acústico. Estudios en Canadá indican que las edificaciones en madera pueden ahorrar hasta un 60% de energía calorífica.
Aunque la parcela no permite una orientación óptima Norte-Sur, se protege el edificio del soleamiento mediante vuelos horizontales y lamas verticales. Los vuelos bloquean el sol alto del verano, mientras que las lamas —fijas y móviles— protegen del sol bajo en invierno. Esta disposición permite al usuario regular la incidencia solar, generando un juego de luces y sombras que aporta ligereza y dinamismo al conjunto. Así, podríamos decir que el edificio consta de doble fachada, mientras que la exterior protege a la interior del soleamiento, la interior define los planos de fondo sobre los que se producen los vuelos longitudinales y las sombras. Con ánimo de no complejizar la envolvente del edificio, se busca una homogeneización del volumen.
Para evitar el uso excesivo de climatización convencional en verano, se incorpora un Pozo Canadiense, un intercambiador tierra-aire que regula la temperatura del aire mediante tubos enterrados. Este sistema mejora el confort térmico en invierno y reduce la necesidad de aire acondicionado en verano. La calefacción se complementa con una planta de Eco generación, mientras que el Pozo Canadiense adquiere protagonismo en los meses cálidos.
La parcela presenta un desnivel de 3 metros longitudinales por lo que se propone un acceso intermedio al nivel de la calle, evitando un edificio escalonado que complicaría la construcción y el uso de escaleras y ascensores. Se crea así un zócalo que eleva el extremo sureste del edificio, proporcionando privacidad a las viviendas en planta baja.
El volumen se divide en dos bloques con un núcleo de comunicación vertical como eje. Esta disposición mejora la orientación de las viviendas y permite que el edificio se abra hacia la Avenida San Diego, adoptando su alineación. Los núcleos verticales quedan protegidos entre los dos volúmenes, manteniéndose frescos en verano y cálidos en invierno.
La distribución de viviendas contempla unidades de 2 dormitorios en el bloque noreste y en las tres plantas inferiores del bloque suroeste. Las cinco plantas superiores del bloque suroeste se destinan a viviendas de 3 dormitorios. En planta baja se ubican las viviendas accesibles, y en el ático se proyectan 8 viviendas de 1 dormitorio. En total, se alcanzan 103 viviendas, superando el mínimo exigido de 100.
En cuanto al cerramiento, los paneles de madera contra-laminada cumplen funciones estructurales y de cerramiento. La secuencia de materiales en fachada se asemeja a una fachada ventilada ligera con hoja cerámica. El aislamiento térmico se propone en el exterior de los paneles, enrastrelado, aunque existe flexibilidad para ubicarlo también en el interior.
Finalmente, resaltar que Wooden Made se basa en dos certificaciones clave en sostenibilidad: Passivhaus y nZEB. El estándar Passivhaus busca reducir las necesidades energéticas de calefacción y refrigeración hasta en un 75% respecto a la construcción convencional, mediante un diseño riguroso y una ejecución precisa que garantice que los valores teóricos se cumplan en la realidad. Se propone una envolvente bien aislada, control de infiltraciones de aire y ventilación mecánica con recuperación de calor, equilibrando economía y eficiencia.