Espacios interiores abiertos y confort climático
La vivienda se organiza en tres niveles: una planta semisótano, planta baja y una primera planta bajo cubierta abuhardillada. La distribución gira en torno a una escalera central abierta que conecta todas las estancias y favorece la entrada de luz natural en el corazón de la vivienda.
Uno de los espacios más singulares del interior es el vacío sobre el salón, que crea una doble altura con balcón interior. Este recurso arquitectónico no solo aporta amplitud y continuidad visual entre plantas, sino que también favorece la ventilación cruzada y mejora el comportamiento térmico de la vivienda. Durante el verano, el aire caliente asciende y se evacúa por las ventanas superiores, mientras que en invierno contribuye a distribuir el calor entre las distintas plantas.
Una vivienda contemporánea con esencia tradicional
Caserío Mena representa una forma de entender la arquitectura basada en el equilibrio entre tradición y modernidad. La reinterpretación de los elementos propios de los caseríos, junto con una distribución funcional y soluciones que mejoran el confort y la eficiencia de la vivienda, dan lugar a un hogar pensado para disfrutar de la arquitectura y del entorno durante todo el año.