
Lugar: Amorebieta, Bizkaia.
Concurso: 2016

El solar, orientado principalmente hacia la calle Txiki Otaegi y la plaza Zelaieta, presenta un desafío especial debido a la medianera que comparte con el polideportivo adyacente. Este último, con su carácter contemporáneo, contrasta con los edificios históricos de los alrededores. Para resolver esta complejidad, el diseño opta por un salto compositivo que permite una integración visual y funcional equilibrada, destacando los valores arquitectónicos de cada elemento.
El acceso principal a la escuela de música se plantea a través de la calle Txiki Otaegi, un punto estratégico que se convierte en el eje organizador del proyecto. La planta baja del edificio se retrae para abrir un paso que conecta la calle con la plaza, creando un espacio de transición que invita a los transeúntes a integrarse en el entorno. Esta decisión no solo refuerza la relación entre el edificio y su entorno urbano, sino que también proporciona un acceso directo y funcional a la plaza Zelaieta, consolidando su importancia como espacio público.
En las plantas superiores, el edificio adopta una forma contorneada que maximiza las visuales hacia y desde la plaza y la calle, integrándose armónicamente en el tejido urbano. Este movimiento arquitectónico no solo responde a las necesidades visuales, sino que también genera un dinamismo estético que refleja la esencia vibrante y creativa de la música.
El diseño interior de la escuela está pensado para fomentar la interacción y el aprendizaje, con espacios amplios y versátiles que se adaptan a diferentes actividades educativas y culturales. La iluminación natural, potenciada por la orientación del edificio y sus formas ondulantes, crea una atmósfera cálida y acogedora que inspira creatividad.
Con este proyecto, desde Angulo arquitectura queremos representar no sólo un avance arquitectónico, sino también un homenaje al arte y la cultura local. Este equipamiento público se convierte en un espacio de encuentro, aprendizaje y celebración, donde la arquitectura y la música dialogan en perfecta armonía.

Las plantas superiores se «contonean», en una búsqueda de visuales hacia y desde la plaza, de manera que el edificio forme parte tanto de ésta como de la calle

