La recuperación de un edificio con siglos de historia
El antiguo Convento de Santa Isabel tiene sus orígenes en un beaterio fundado a comienzos del siglo XVI junto a la ermita de San Andrés, en el barrio de Ibarra. Con el paso del tiempo, el conjunto evolucionó hasta convertirse en uno de los edificios históricos más representativos del valle de Gordexola.
La rehabilitación del inmueble ha permitido recuperar este patrimonio arquitectónico, respetando su valor histórico y garantizando su conservación para las futuras generaciones.
Una rehabilitación que une patrimonio y arquitectura contemporánea
El proyecto parte de una premisa clara: conservar los elementos que definen la identidad del edificio e integrarlos en un nuevo programa hotelero.
Los muros de piedra, la estructura original y los espacios más representativos del antiguo convento se restauran cuidadosamente y conviven con nuevos materiales, instalaciones y soluciones arquitectónicas que mejoran el confort y la funcionalidad del edificio sin alterar su carácter histórico.
La intervención busca que la arquitectura original siga siendo la protagonista, incorporando únicamente aquellos elementos necesarios para adaptar el edificio a su nuevo uso.