Bluespace ofrece un servicio de alquiler de mini almacenes, también conocidos como boxes o trasteros, con una amplia variedad de superficies que se adaptan a las necesidades de cada cliente. Estos espacios están diseñados para almacenar desde objetos personales hasta material de oficina, herramientas, archivos o mercancía de pequeñas empresas. Además, la empresa complementa esta actividad principal con un espacio comercial en la planta baja del edificio, donde se ubica un punto de control y una tienda especializada en la venta de productos relacionados con el auto almacenaje, como cajas de cartón, cinta adhesiva, fundas protectoras, estanterías modulares, entre otros artículos útiles para organizar y proteger los objetos almacenados.
Para facilitar el acceso y la operativa de los clientes, el edificio cuenta con acceso rodado, lo que permite la entrada directa de vehículos hasta las inmediaciones de los trasteros. Asimismo, dispone de un aparcamiento exterior con plazas suficientes para garantizar la comodidad de los usuarios, incluso en momentos de alta afluencia. Se han habilitado dos pequeños muelles de carga y descarga, equipados con plataformas hidráulicas, ubicados estratégicamente junto a la entrada principal y en la fachada noreste del edificio, dentro de la parcela privada. Esta disposición permite gestionar eficientemente la entrada y salida de mercancías, incluso cuando se produce una simultaneidad de uso por parte de varios clientes.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la singularidad del edificio que alberga Bluespace Ballonti. Se trata de una construcción de 1975 que formaba parte de un conjunto fabril y que originalmente cumplía funciones administrativas como servicio auxiliar a la actividad industrial principal. Debido a su valor histórico y arquitectónico, el edificio está incluido en el Catálogo de Patrimonio Industrial del País Vasco, lo que ha implicado un enfoque especialmente cuidadoso en su rehabilitación. Desde Angulo Arquitectura hemos llevado a cabo esta intervención, respetando el carácter original del inmueble y adaptándolo a las nuevas necesidades funcionales.
En el interior del edificio se han realizado diversas modificaciones para optimizar el espacio y mejorar la funcionalidad. Por ejemplo, se ha reubicado el rack de telecomunicaciones, lo que ha permitido ampliar la superficie destinada a la tienda y al office. También se ha rediseñado el arranque de la escalera en planta baja, mejorando la circulación y el aprovechamiento del espacio.
En cuanto a los espacios exteriores urbanizados, se ha actualizado la configuración del muelle de carga principal y se ha reorganizado el aparcamiento, cumpliendo con la dotación exigida por la normativa.